Presunta negligencia motiva inicio de dos procesos en hospital obrero
El Potosí, 20 de Julio de 2012
CASO JULIETA PARRA
Azucena Fuertes y Marvin Valda
El fallecimiento de Julieta Parra por presunta negligencia médica está en camino de convertirse en un caso emblemático sobre el maltrato que sufren los afiliados a la Caja Nacional de Salud (CNS) de Potosí. La gravedad de lo ocurrido y la presión que ejercen el sindicato Casegural y los familiares de la fallecida motivaron el inicio de dos procesos en contra de dos médicos y tres enfermeras del hospital obrero.
El primer proceso en abrirse será interno, a nivel de la CNS, y, por tanto, se sustanciará por la vía administrativa. Esa decisión fue acordada entre los dirigentes del sindicato conocido como Casegural, que aglutina a los trabajadores de la Caja, y los ejecutivos de la entidad aseguradora.
“Se va a instaurar un proceso administrativo a tres médicos y dos enfermeras, entre ellos el jefe médico y la supervisora de piso, que actuaron en torno a la paciente fallecida”, informó el administrador regional de la CNS, Alfonso Márquez, quien informará esa decisión hoy a los trabajadores. Márquez deberá dar la cara ya que la asamblea de Casegural se negó a recibir al director del hospital, Carlos Guerra.
El ejecutivo de Casegural, Fausto Gutiérrez, indicó que dicho informe será considerado hoy en la asamblea extraordinaria convocada para las 09:00. “Actuaremos orgánicamente, y de esa manera tomaremos decisiones en función al informe que se presente. Nuestro interés es velar por la salud de todos los asegurados y evitar que éstos hechos se repitan”, dijo.
Julieta Parra era la esposa de uno de los porteros del hospital obrero, Reynaldo Villca, y su muerte por presunta negligencia desató las protestas de los trabajadores que ya ejecutaron un paro de 24 horas.
Proceso penal
El segundo proceso sería por la vía penal pero inicialmente debe realizarse una investigación a cargo del Ministerio Público.
El fiscal de materia Trifón Romero anunció el inicio de esa investigación. “Se ha dispuesto como primera medida del Ministerio Público ordenar la autopsia de ley para coadyuvar al trabajo investigativo”, dijo.
A priori, el fiscal dijo que la muerte de Julieta Parra, que tenía un embarazo de siete meses, puede tipificarse como un presunto homicidio culposo e incumplimiento de deberes contra las personas que estuvieron a cargo de la atención de la paciente.
Según las declaraciones del esposo de Julieta, Reynaldo Villca, la mujer habría tenía fuertes contracciones y él imploró que la intervengan quirúrgicamente para salvarle la vida pero su pedido no fue atendido.
“¡Justicia!, ¡justicia!”
Julieta Parra, de 37 años, fue enterrada ayer en unas exequias pletóricas de llantos y gemidos que pedían justicia.
“Mi hija ha muerto por falta de auxilio, en la mañana (del día de su muerte), ella gritaba ¡auxilio!, ¡auxilio!, y nadie hizo nada, no le hicieron caso”, dijo con voz entrecortada su madre, Candelaria Aslla, quien pese a tener una limitación en la vista (ceguera), logró que su hija estudie Enfermería, carrera que concluiría este año.
“Los doctores son insensibles, no les ha importado el sufrimiento de mi hija. ¿Para qué son los doctores, para salvar vidas o dar muerte?, ¿ahora quien se va ha hacer cargo de mi nietito?”, manifestó con voz compungida su madre política, Asunta Thola.
“Yo pido justicia. Mi esposa ha fallecido por dejadez del personal de salud. Yo trabajo en la Caja, yo he visto, he suplicado que le operen, me ha dicho que recién a las tres de la tarde y a la 1:00 ó 1:30 ella ha fallecido”, exclamó su esposo, Reynaldo Villca.
En tanto, su pequeño hijo de tres años intentaba dar consuelo a sus abuelas y su padre sin entender que pasaba. Él aún no cae en cuenta que ha perdido a su madre en una sala de ginecología de la Caja Nacional de Salud.

