Bolivianas eran explotadas en Uruguay
El Deber, 16 de Agosto de 2012
La embajada de Bolivia en Uruguay elevará un informe al presidente Evo Morales, sobre el caso de las dos empleadas domésticas bolivianas que eran explotadas laboralmente en una residencia del barrio Carrasco.
Según la denuncia realizada por las extranjeras ante el Ministerio de Trabajo del vecino país, las bolivianas trabajaban de lunes a lunes durante un promedio de 13 horas diarias. El gobierno uruguayo analizó ayer la situación durante el Consejo de Ministros.
El embajador de Bolivia en Montevideo, Salvador Ric, enviará un informe sobre la situación generada en la vivienda de Carrasco. Así lo comunicó el cónsul de Bolivia en Montevideo, Carlos de Miguel, a la entidad defensora de los derechos de la mujer, Cotidiano Mujer, denunciante de la situación.
La jornada laboral de las empleadas domésticas comenzaba a las 7 de la mañana y culminaba a las 23 horas, según informó el viernes el semanario Brecha. El descanso fijado era de cuatro horas semanales.
Las trabajadoras no tenían seguridad social ni cobraban horas extras, además les estaba prohibido el diálogo entre ellas si no era por motivos laborales. Tras una denuncia, la Inspección General de Trabajo, junto con la Policía, allanó el domicilio, y constató la situación irregular.
La denuncia señala que en la residencia de Carrasco trabajaron durante el último año en el servicio doméstico 12 personas de nacionalidad extranjera. La ley fija el régimen laboral del sector en siete horas diarias con un día y medio de descanso. El salario mínimo por esa cantidad de horas es de 8.534 pesos uruguayos un equivalente aproximado de $us 400.
Antes de que este caso se conociera, la Justicia en Crimen Organizado había iniciado una investigación sobre una presunta organización delictiva que se encarga de reclutar mujeres en Bolivia y traerlas a Uruguay a trabajar, según informó el jueves el semanario Búsqueda.
Por esa investigación que la Justicia lleva adelante desde hace un mes y medio, ya declararon algunas personas pero aún no lo hicieron los indagados que serán citados en los próximos días. La organización que se investiga tiene sede en Bolivia, aunque también posee contactos en Uruguay.
La red se encarga de reclutar mujeres con la promesa de conseguirles un empleo bien remunerado pero luego las condiciones en las que trabajan en Uruguay violan las normas laborales y pueden caer en la explotación, dijeron fuentes judiciales a El Observador. Según el registro de la Dirección Nacional de Migración el año pasado solo 14 personas declararon ingresar al país para trabajar en el rubro del empleo doméstico.
En Uruguay, hay al menos 100 trabajadoras domésticas extranjeras, principalmente peruanas, de acuerdo al registro que lleva Cotidiano Mujer.
Lilián Celiberti, representante de esta institución, indicó que “hay muchas más”, pero que los registros de la organización solo incluyen a las trabajadoras que se acercaron a la institución durante el último año, cuando el colectivo comenzó a trabajar en el tema tras el fallecimiento de una empleada doméstica de origen peruano en el año 2011.
Fuente: El Observador

