Propuesta de jubilación de la COB es más coherente que la del gobierno
Para el responsable de la unidad de análisis del Cedla, Carlos Arce Respecto a los proyectos para una nueva Ley de Pensiones, la propuesta de la Central Obrera Boliviana (COB), es mucho más coherente que la del gobierno
2008-09-04
La Patria
Propuesta de jubilación de la COB es más coherente que la del gobierno
Para el responsable de la unidad de análisis del Cedla, Carlos Arce Respecto a los proyectos para una nueva Ley de Pensiones, la propuesta de la Central Obrera Boliviana (COB), es mucho más coherente que la del gobierno, ya que propone un sistema para retornar a la solidaridad intergeneracional y de los trabajadores asalariados con el de los otros, manifestó el responsable de la Unidad de Análisis de Políticas Públicas del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral Agrario (Cedla), Carlos Arce.
Durante una charla dirigida a los maestros urbanos, en el auditorio del edificio del magisterio, Arce explicó que la base del proyecto de Ley de Pensiones propuesto por la COB, es el aporte de los trabajadores en un fondo común que cancelará las prestaciones en función de las condiciones de edad y de número de cotizaciones.
Acerca de la propuesta del gobierno, dijo que lo único que hace es “remozar” y presentar el sistema de capitalización individual como el central, pues no saldrá de un marco individualista donde el acceso a las prestaciones tiene que ver con el nivel de ahorro de cada uno de los trabajadores. “Ese sistema creará unas diferencias abismales entre quienes ganan mucho y los que no pueden garantizar una renta digna, por lo que es una versión renovada de la capitalización individual, aunque adorna demagógicamente con un régimen semicontributivo, en el que trabajadores con bajos salarios o trabajadores independientes obtengan una renta igual a un 70 por ciento de un salario mínimo nacional”, aseveró.
Indicó que para cubrir la diferencia entre ese monto y el monto calculado para un bajo salario, ese fondo complementario cubrirá a una fracción, “lo curioso es que es financiado también por los trabajadores asalariados y el gobierno gana indulgencias con avemarías ajenas, ya que el Estado no pone un centavo para eso”.