Más de un millón de franceses contra reforma de pensiones

Los Tiempos, 8 de Septiembre de 2010

Manifestación | La protesta fue una de las más grandes de los últimos años en ese país. Se alteró el funcionamiento de trenes, aviones, hospitales y el correo

Por AP Europa Press, Efe - Agencia - París

Más de un millón de franceses se manifestaron ayer para pedir al presidente, Nicolas Sarkozy, que rectifique su proyecto de retrasar la edad de jubilación, el mismo día en que los diputados comenzaron el debate de la reforma que sitúa en 62 años la edad mínima para el final de la vida laboral.

El Gobierno, que estimó en 1 millón 120 mil los manifestantes en todo el país, y los sindicatos, que los cifraron entre 2,5 millones y más de tres millones, coincidieron en que la de ayer fue una jornada de apoyo más numeroso a la oposición a la reforma de las pensiones que la del 24 de junio pasado.

Las protestas ocurren mientras Gobiernos fuertemente endeudados reducen gastos y reforman algunos de los más preciados beneficios que apuntalan la buena vida europea. El proceso de reducción presupuestaria se ha vuelto urgente ante el rescate de Grecia, valorado en 110.000 millones de euros (140.000 millones de dólares).

En Francia, la movilización de los trabajadores alteró el funcionamiento de trenes, aviones, hospitales y el servicio de correo en medio de protestas masivas contra los planes gubernamentales de elevar la edad de jubilación.

La gente se lanzó a las calles en 220 ciudades francesas, encendiendo luces de bengala y tocando tambores. En una pancarta en Marsella, en el sur, se apelaba a la solidaridad del continente: "¡Rechacemos los planes de austeridad!".

Mientras el ministro de Trabajo, Eric Woerth, defendía las ventajas de ampliar la carrera activa de los franceses, miles de ellos coreaban en la calle lemas en defensa de la jubilación a los 60 años, el auténtico caballo de batalla de la reforma.

Antes de comenzar la sesión, el Ministro había recibido el apoyo expreso de Sarkozy, que pidió a los diputados de su partido firmeza con la reforma pero flexibilidad a la hora de introducir enmiendas encaminadas a suavizarla en lo que se refiere a los trabajadores de oficios más duros.

Esa parece la única concesión que está dispuesto a hacer el Ejecutivo para calmar las manifestaciones, aunque los sindicatos afirmaron no conformarse con eso y algunos comenzaron a pedir una nueva jornada de protesta.

Su movilización no se limitó a sacar a las calles a miles de personas. Muchos otros no acudieron a sus puestos de trabajo, provocando importantes perturbaciones en diversos sectores, en particular el transporte, que se vio confrontado a una nueva jornada de caos, particularmente molesto en las horasllamadas punta.

Una cuarta parte de los vuelos previstos en los aeropuertos parisienses fue suspendida de forma preventiva, pero los principales problemas se registraron en las estaciones de ferrocarril y en los transportes urbanos.

Funcionaron dos de cada cinco trenes de alta velocidad, uno de cada cuatro del resto de convoyes de largo recorrido o la mitad de los regionales.

MULTITUDES EN PARIS

En unas 200 ciudades francesas desfilaron manifestantes en contra de los planes gubernamentales, que tienen muchas posibilidades de salir adelante puesto que el Ejecutivo cuenta con un importante respaldo parlamentario.

Una de las más multitudinarias convocatorias ha sido la concentración celebrada en París, que tuvo que dividirse en dos.

Durante la manifestación de París, el secretario general del sindicato CFDT, François Chérèque, destacó que ésta es una de las más grandes de los últimos años y el Gobierno debe tomar nota de ello.

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