La historia de la COB, es la historia de Bolivia
Opinión
La historia de la COB, es la historia de Bolivia
La historia de la Central Obrera Boliviana (COB), es la historia de Bolivia, en los últimos más de 50 años.
No se comprendería lo que ocurrió en este país, sin la acción de la COB, sin la acción de los trabajadores organizados, que dieron vida a los momentos más importantes de este tiempo.
Max Toro, un viejo dirigente fabril, recuerda que no habría podido alcanzarse la victoria contra el régimen militar de Hugo Ballivián, en abril de 1952, si no actuaban conjuntamente los mineros y los fabriles.
Otro histórico dirigente sindical dijo que la COB tomó para sí, la causa de la nación. Por eso es que fue en ella que se concentró la dirección de todo el movimiento popular, y no solamente de los obreros.
Pero, los trabajadores tuvieron que pasar por dolorosas experiencias, antes de alcanzar esa unidad de características tan especiales que ha puesto al movimiento sindical de Bolivia, en un sitio destacado entre las luchas populares de América Latina.
Mineros y fabriles
Las minas, fueron la base de la economía boliviana durante casi toda su historia. Primero fue la explotación de la plata, con el trabajo forzado de los mitayos. Después de visitar nuestro país por primera vez, Eduardo Galeano en "Las venas abiertas de América Latina", recopiló testimonios de la época colonial y relató, sin salir de su asombro: Durante mucho tiempo, los obreros de las fábricas, lucharon por conservar sus uniones. Pero, al mismo tiempo que las máquinas, había llegado al pensamiento social. Según Moisés Álvarez, citado por Guillermo Lora en su "Historia del Movimiento Obrero Boliviano", en 1912 "se organiza la Federación Obrero Internacional, que agrupa algunos gremios a su alrededor, se pone frente a la vieja Federación Obrera de La Paz, que es tachada de conservadora y de servir los intereses de la política liberal. Se puede decir que los dirigentes de la Federación Obrera Internacional intuyen las ideas y doctrinas sociales que preocupan al proletariado de Europa, tal es así que siguiendo las resoluciones del primer Congreso Internacional de Trabajadores realizado en Londres, en 1874-78 con el nombre de Asociación Internacional de Trabajadores, adopta una bandera roja atravesada por una franja negra". Sin embargo, hasta los años 50 de este siglo, siguieron organizados en uniones y, cuando formaron una organización que reunió a todos los obreros de las fabricas de La Paz, la llamaron Unión de Obreros Fabriles de La Paz.
Pero, para entonces, ya no se trataba de uniones gremiales, pues los obreros de las fábricas habían desarrollado formas de lucha sindical de carácter económico.
Fue en ese momento que se produjo un cambio radical en la acción de los fabriles. Una reunión de obreros, que se realizaba en la "cancha fabril", fue atacada con fuerzas militares y el barrio donde vivía la mayor parte de ellos (Villa Victoria), ametrallado por aviones de la Fuerza Aérea. Era el 18 de mayo de 1950.
Así entraron, los fabriles en "la era moderna" del sindicalismo, convirtiendo su acción sindical, en lucha política.
Represión
de mineros
Los mineros sufrieron esas formas de represión con mucha anticipación. La conocida Masacre de Catavi, ocurrida en 1942, había dado paso, en muy poco tiempo, a la formación de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB). Esta, fue fundada en Huanuni, el 11 de junio de 1994 y ya, en 1946, un Congreso Extraordinario, aprobó la Tesis de Pulacayo que se convirtió, por ese tiempo, en el documento más importante del movimiento obrero boliviano.
Durante "el sexenio" (el ultimo período de poder de la oligarquía minera, que comenzó con el derrocamiento y colgamiento del presidente Gualberto Villarroel, en julio de 1946, y terminó con la insurrección popular de abril de 1952), los mineros fueron duramente reprimidos, a bala por las tropas militares y mediante aquellos despidos masivos que se conocieron como "la masacre blanca", similar a la relocalización de los años 1985 a 1987, aunque entonces no se reconoció indemnización a los trabajadores.
Lo primero es la COB
Apenas habían pasado 4 días del triunfo de los trabajadores sobre el Ejército, cuando se reunieron los representantes de las diferentes organizaciones sindicales para formar una central que los unificara.
Es cierto que ya existía la Confederación Sindical de Trabajadores de Bolivia (CSTB), afiliada a la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), aunque nunca había llegado a tener un real poder de convocatoria entre los trabajadores. Además, estaba acusada de un pecado capital: haber participado, o al menos aceptado, el derrocamiento del presidente Villarroel.
Por eso, apenas hubo consultas entre los dirigentes sindicales para asistir a esa reunión que fue convocada por los mineros y se realizó bajo la conducción de su secretario ejecutivo, Juan Lechín Oquendo.
"Después de ese triunfo, lo primero era formar nuestra Central Obrera y todos estábamos de acuerdo en que Lechín fuera nuestro dirigente", recuerda Max Toro, "por lo que la Unión de Fabriles asistió a esa reunión".
Según inscribe Jorge Lazarte en su "Movimiento Obrero y Procesos Políticos en Bolivia (Historia de la COB 1952-1987)", asistieron setenta delegados representando a 10 organizaciones sindicales: Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, Confederación de Trabajadores Fabriles, Confederación Ferroviaria, Federación de Empleados de Bancos y Ramas Afines, Sindicato Gráfico, Empleados de Comercio e Industria, Sindicato de Constructores y Albañiles, Sindicato de Panificadores, Confederación de Campesinos y Federación Agraria.
Un día después (el 17 de abril de 1952) se eligió al Comité Ejecutivo provisional que funcionó hasta la realización del Primer Congreso de la Central Obrera Boliviana (COB) en octubre - noviembre de 1954.
Su primer documento de orientación ideológica proclamaba la lucha por la nacionalización de las minas y los ferrocarriles y la reforma agraria, declaraba la independencia política de la COB a nivel nacional e internacional, y pedía al nuevo gobierno la derogatoria de todas las leyes antiobreras del sexenio.
Nuevos sectores
23.000 mineros, que era la fuerza más importante organizada, desaparecieron. El sector fabril fue muy golpeado por la apertura de mercado, algunas empresas estatales fueron cerradas, por tanto, se redujo el empleo de asalariados, especialmente la de obreros.
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* El presente material fue extraído de la página web de la Central Obrera Boliviana (COB), cuya dirección es: www.cob-bolivia.org

