El empleo en el pa¨ªs tiene rostro de var¨®n e informal
La Raz¨®n
El empleo en el pa¨ªs tiene rostro de var¨®n e informal
Cifras ¡å Seg¨²n el INE, existen algo m¨¢s de tres millones de informales en Bolivia.
De los casi nueve millones de personas que habitan el pa¨ªs, algo m¨¢s de cuatro millones pertenecen a la poblaci¨®n econ¨®micamente activa. De este sector, 1,6 millones de bolivianas y bolivianos mantienen a sus familias labrando la tierra, lo que convierte a este grupo de trabajadores en el m¨¢s numeroso del pa¨ªs. El segundo lugar, con 660 mil personas, lo ocupan los comerciantes y el tercero los industriales con 442 mil .
Estas cifras, extractadas de los estudios realizados por el Instituto Nacional de Estad¨ªstica (INE), fueron interpretadas por el economista Horst Grebe en un cap¨ªtulo del libro Reg¨ªmenes econ¨®mico, social y territorial del Estado con autonom¨ªas, que fue recientemente presentado en las ciudades de La Paz, Sucre y Cochabamba.
Seg¨²n este trabajo, los hombres copan el 56 por ciento de los empleos disponibles, en tanto que las mujeres logran el 44 por ciento de estos espacios. En consecuencia, la brecha diferencial en g¨¦nero contin¨²a privilegiando a los varones y nos muestra una participaci¨®n desigual de las mujeres, quienes deben dedicarse a trabajos de hogar, comercio y ¨²ltimamente servicios de hoteler¨ªa y restaurantes. Destaca de esta gama de oficios la poca presencia de las mujeres bolivianas en rubros como la industria, sector en el que los hombres han "acaparado" apabullantemente los espacios disponibles.
Estas cifras a¨²n muestran los problemas que enfrentan las mujeres a momento de ingresar al mercado laboral. La situaci¨®n empeora si quieren estudiar, ya que los sistemas educativos son deficientes, por lo que la mayor¨ªa debe abandonar sus estudios para contribuir en el sost¨¦n de sus hogares y familias.
Por otro lado, el 76 por ciento de la poblaci¨®n en Bolivia en edad de trabajar es informal, lo que equivale a que 3,1 millones de bolivianas y bolivianos viven sin declarar impuestos ni recibir beneficios sociales. Esto posterga el problema de calidad de vida de esta poblaci¨®n y pone en evidencia el requisito "joven con experiencia", que es el perfil de moda en la mayor¨ªa de los anuncios para empleos.
Para cerrar estas preocupantes cifras, m¨¢s del 52 por ciento de la fuerza laboral est¨¢ concentrada en las ¨¢reas urbanas y el 41 por ciento se halla ¡ªcontra todo pron¨®stico¡ª en las zonas rurales, lo que contrasta con la baja incidencia de los servicios de apoyo productivo y social y administraci¨®n p¨²blica. Finalmente, es curioso que el empleo de "verdad" ¡ªaquel que proporciona seguro social y posibilidades de ahorro¡ª tenga cabida s¨®lo para el 8 por ciento de la poblaci¨®n. Erika Apaza

